Víctor, Loli y Maypi (arriba)Alberto, Carmen, Jose Ramón, Asun y Marino (abajo de izquierda a derecha)La foto la hizo mi hijo Fernando
Primer domingo de noviembre, día 5, mediodía. Siete poetas aficionados del grupo
Encadenados leímos en el Jardín Botánico de Gijón poemas propios e hicimos un homenaje a poetas ya consagrados como José Hierro y Gioconda Belli. Víctor (cantautor del grupo) redondeó el momento con sus letras, su música y su voz. Este recital, al igual que el que tuvo lugar el primer domingo de octubre, forma parte del ciclo
Leer el paisaje programado y desarrollado por el
Jardín Botánico Atlántico de Gijón para este otoño. La idea es acercar al visitante y paseante del Jardín al disfrute de la lectura de la prensa en este maravilloso entorno natural (con la entrada se ofrece la prensa del día y una consumición en la cafetería durante todos los domingos de otoño) pero además el primer domingo de cada mes el visitante se encuentra con un recital de poesía.
Los miembros del grupo de poesía
Encadenados disfrutamos mucho ese momento y queremos dar las gracias a todos los amigos, conocidos y desconocidos que este último domingo nos acompañaron, nos arroparon y disfrutaron con nosotros de la calma de las palabras.
Os esperamos el primer domingo de diciembre. Además de nuestros poemas se leerán textos de Mario Benedetti y Cristina Peri Rossi. ¿Se le puede pedir más a cinco euros?
http://www.lavozdeasturias.es/noticias/noticia.asp?pkid=304929Dejo aquí mi particular homenaje a este lugar tan cómplice, tan inquietante, tan mágico.
Invéntate este lugar
(Al Jardín Botánico de Gijón)
En este lugar donde en la noche
las sombras se afantasman,
donde los recuerdos se agigantan,
donde siempre se nos espera,
corren densos y lentos los temores
y el tiempo.
Porque en este lugar inquietante y jugoso,
nada es su nombre a secas.

Aquí, en el Jardín,
un lugar de leyes sin dominio,
hoy se apaga el silencio de los pájaros
para escucharnos mentir.
Porque estos rincones,
anhelados como el rostro de un antiguo cómplice,
son aptos para la mentira,
para la invención,
para la impostura.
Porque este lugar forma parte de éste
y de otros mundos.
Y hoy, desde aquí,
territorio de sueños y de seres al acecho,
yo invoco a cualquier divinidad
que ahora escondida me escuche,
para que estos rincones sean
por siempre indestructibles.
Para que cada senda espere
por siempre tu asombro,
los hayedos tu mirada,
la aliseda, que la explores,
cada cedro tu llamada.
Es otoño en el Jardín,
y yo, que desconozco los conjuros que aquí pueden hacerse,
sólo siento el placer de estar
y el deseo de reanudar, conmigo,
la intemporal conversación de siempre.
Asun Monsalve Junio de 2006
La fotografía superior es de Carmen Sánchez y esta última de mi hijo Fernando