Vamos con un tópico: CARPE DIEM

Carpe diem. El tópico literario (¿por excelencia?): Cosecha el día. Atrapa la felicidad al vuelo, en cada hoy. Desde luego, un tópico repetido y asumido por muchos, aunque no falta quien -como Jorge Guillén- lo revienta defendiendo que la felicidad no se obtiene del instante, no del momento. La felicidad se obtiene en el transcurso. Desde luego, mi poema se desequilibra, claramente, a favor del tópico, pero me parece indiscutible la idea del transcurso. Yo me inclino a pensar que la felicidad está dentro de tu cerebro: úsala.
Carpe diem
No mires cómo las gotas de lluvia
refrescan otros rostros.
Cómo las suelas de otros
se desgastan
trepando la vida.
Lame esa agua,
sujeta ese sol,
atrapa la arena que desciende
sin sujeción,
porque el mañana
mutará también en hoy.
Porque el porvenir,
ese desconocido y lejano rostro
que nunca llega…
es irreal e incierto.
Incierto como la respuesta
de un perro que, en la distancia,
no sabemos si ladrará,
lamerá nuestros tobillos,
o acabará aullando.
Porque quizás mañana
-quién lo sabe hoy-
aullarán los perros.
Asun Monsalve
noviembre de 2006