
Días como noches
Hay días en que la noche
se introduce por los poros de tu vida.
Te espera tras la cortina.
Muda, inevitable, limpia.
Y consigue extraviarte,
verte estéril,
deformarte.
Todo parece una gruta
cuando te encuentra la noche.
Se esparce sobre tus sábanas,
se resbala por tu insomnio,
se te mete entre las uñas,
por los bordes de los ojos.
Te recorre, te penetra, te revienta.
No quiere hoy dejarte solo.
Reptando por las palabras,
lamiendo tus cuatro esquinas,
paseando por tus manos,
tus papeles,
por tus risas.
Como si todo su abrazo
valiera por cuatro vidas,
todo se vuelve ceniza
cuando te alcanza la noche.
Deformando tu mirada,
ampliando proporciones,
dilatando las entrañas,
el vacío,
los rincones.
Y tú sin pedir ayuda
cuando te atrapa la noche,
como si todo esperara
mucho más allá del norte.
Y todo se vuelve ausencia
en los días como noches.
Asun Monsalve
marzo de 2006